Edimar Rosales, de 23 años, es el primer soldado salvadoreño identificado entre los cuatro militares desaparecidos en Haití, tras una emboscada armada ocurrida el 18 de octubre, cuando regresaban a su campamento en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe.
Rosales llevaba siete meses desplegado en Haití como técnico de aviación, dedicado a evacuaciones médicas, y se había alistado en el Ejército de El Salvador cuatro años antes en busca de nuevas oportunidades. Según relató su familia a Univisión, el joven enviaba audios y videos a sus parientes cuando el ataque interrumpió la comunicación.
Ante la desaparición, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, anunció el envío de efectivos para reforzar las labores de búsqueda y advirtió a las pandillas que su Gobierno actuaría para recuperar a los militares. La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por la ONU, confirmó la llegada de un contingente salvadoreño a Puerto Príncipe el 22 de octubre.
Al cierre de la información, el 23 de octubre, las autoridades de El Salvador y Haití no habían confirmado el paradero ni el estado de salud de los cuatro soldados, mientras sus familiares continuaban a la espera de noticias.
