Intel confirmó el 7 de abril que se integrará al proyecto Terafab, la iniciativa impulsada por Elon Musk junto a SpaceXy Tesla para desarrollar procesadores destinados a sus ambiciones en inteligencia artificial, robótica y centros de datos. Tras el anuncio, las acciones de Intel subieron más de un 2%, en una señal de que el mercado leyó la alianza como un respaldo importante para la recuperación de la compañía.
Reuters indicó que Musk ya había adelantado meses atrás su intención de levantar un gran complejo de fabricación de chips para apoyar los planes de Tesla en autonomía y sistemas avanzados. Dentro de Terafab, una instalación estaría orientada a dar potencia a autos y robots humanoides, mientras la otra estaría pensada para centros de datos de IA en el espacio. Intel aseguró que su participación ayudará a acelerar la meta de producir 1 teravatio anual de capacidad de cómputo para futuros avances en inteligencia artificial y robótica.
El acuerdo también llega en un momento sensible para Intel, que busca reposicionarse tras quedarse rezagada frente a otros actores del boom de la IA. Reuters señala que la empresa, dirigida por Lip-Bu Tan, sigue en plena reestructuración, con ajustes financieros, venta de activos y una apuesta renovada por su negocio de manufactura por contrato. Sumarse a un proyecto tan ambicioso como Terafab le da ahora una vitrina de alto perfil en una de las áreas tecnológicas con más potencial de crecimiento.
