La plataforma de intercambio de criptomonedas Binance investiga una salida masiva e inusual de aproximadamente US$5,570 millones en activos digitales desde billeteras vinculadas a la empresa, en un incidente que, de confirmarse como un ataque informático, podría convertirse en uno de los mayores hackeos de la historia del mercado de criptomonedas.
De acuerdo con análisis de la firma Arkham Intelligence y reportes especializados en seguridad blockchain, los movimientos sospechosos abarcan las redes Ethereum, Bitcoin y TRON. El desglose estima unos US$3,510 millones en activos basados en Ethereum, US$1,440 millones en Bitcoin y US$630 millones en la red TRON.
Entre las principales señales de una posible vulneración figura el uso de Tornado Cash, un mezclador de criptomonedas que habría servido para financiar inicialmente las operaciones de la dirección receptora. Asimismo, investigadores identificaron la utilización de EIP-7702, una funcionalidad reciente de Ethereum que permite ejecutar código de contratos inteligentes desde billeteras convencionales.
Como medida de contención, las empresas emisoras de monedas estables Tether y Circle congelaron activos vinculados al incidente. Según los reportes, Tether bloqueó más de US$1,567 millones en USDT y Circle más de US$823 millones en USDC, mientras Binance informó que el total de activos congelados asciende a US$2,540 millones.
La plataforma también suspendió temporalmente los retiros mientras realiza verificaciones de seguridad. En un comunicado, aseguró que los fondos de sus usuarios están a salvo, mientras su cofundador, Changpeng Zhao, indicó que las posibles pérdidas estarían cubiertas mediante los mecanismos de reserva de la compañía.
El presunto incidente ha generado preocupación en el mercado de activos digitales y provocado movimientos de volatilidad en criptomonedas como Bitcoin y BNB, el token nativo del ecosistema Binance.
Hasta el momento, la investigación continúa y no se ha confirmado oficialmente que la totalidad de los fondos movilizados corresponda a activos sustraídos mediante un ataque informático.
