El tradicional festival de Songkran, celebrado en Tailandia como parte del Año Nuevo tailandés, enfrenta este 2026 un panorama más complicado por el aumento de precios que está afectando el gasto de consumidores y comerciantes. Reuters reportó el 9 de abril que la presión inflacionaria, alimentada en parte por el encarecimiento vinculado a la guerra con Irán, amenaza con enfriar una de las temporadas de mayor movimiento económico y social del país.
Un estudio de la University of the Thai Chamber of Commerce citado por Reuters proyecta una caída de 3.7% en el gasto durante Songkran, hasta unos 130 mil millones de baht, lo que marcaría el primer retroceso desde la pandemia. Además, un 36% de los encuestados dijo que planea reducir sus desembolsos, mientras otro sondeo de Suan Dusit Pollencontró que más de la mitad de las personas preferiría evitar actividades festivas para ahorrar dinero.
La desaceleración ya se siente en los negocios vinculados al festival. Reuters recogió el caso de vendedores del mercado mayorista de Sampeng, en Bangkok, que han reducido pedidos de pistolas de agua y otros artículos de temporada ante una demanda más débil y márgenes más apretados. En un festival donde usualmente se mezcla turismo, consumo y celebración masiva, el impacto del costo de vida amenaza con cambiar el tono de una de las fechas más emblemáticas del calendario tailandés.
