Estados Unidos pidió a China que abandone sus amenazas y su presión militar contra Taiwán, y que en su lugar abra un diálogo con los líderes elegidos de la isla. El llamado fue hecho por Raymond Greene, director del American Institute in Taiwan, quien advirtió que la estabilidad en el estrecho requiere comunicación directa y no solo contactos con sectores opositores taiwaneses.
La declaración llega en un momento de alta tensión, luego de nuevos movimientos diplomáticos entre Beijing y figuras de la oposición taiwanesa, mientras China mantiene operaciones militares regulares alrededor de la isla. Greene subrayó que el diálogo debe darse sin coerción y sostuvo que la disuasión sigue siendo necesaria para evitar una escalada que ponga en riesgo la paz regional.
