La firma de lujo Valentino logró salir antes de lo previsto de la supervisión judicial impuesta en Italia a una de sus unidades, luego de que un tribunal considerara suficientes las medidas adoptadas por la compañía para fortalecer el control sobre su cadena de suministro. La decisión afecta a Valentino Bags Lab, una unidad que había sido puesta bajo administración judicial en mayo de 2025 por preocupaciones relacionadas con explotación laboral en subcontratistas de origen chino.
Reuters reportó que la medida fue levantada antes del plazo inicialmente previsto porque la empresa implementó un sistema más riguroso de calificación de proveedores, nuevos mecanismos de vigilancia y mayores salvaguardas de gobernanza interna. Valentino expresó satisfacción con la resolución, en un contexto donde varias casas de lujo italianas han quedado bajo el escrutinio de las autoridades por las condiciones laborales dentro de su red de producción.
El caso vuelve a poner presión sobre la industria fashion europea, especialmente en el segmento premium, donde la imagen de exclusividad convive con crecientes exigencias de transparencia, sostenibilidad y trazabilidad. Más allá del alivio para Valentino, el episodio confirma que el negocio del lujo enfrenta un momento en el que ya no basta con el prestigio de marca: también se exige control real sobre cómo y dónde se fabrican sus productos.
